En la Universidad Mexicana de Mixología creemos que un buen proyecto de graduación no solo se mide por la técnica, sino por la intención detrás de cada decisión. Mayahuel es un claro ejemplo de eso: un cóctel que nace desde la observación, la conexión con la tierra y el respeto por el ingrediente.
Esta propuesta, que obtuvo el segundo lugar, fue desarrollada por José Uriel Godínez Ramírez como parte de su proceso de graduación, consolidando una visión muy clara de lo que significa hacer mixología con conciencia.
“Para crear algo nuevo buscamos inspiración en lugares lejanos… mi inspiración fueron los campos de agave de Los Altos de Jalisco.”
El origen: agave, tierra y vida
El concepto de Mayahuel surge directamente del paisaje. José Uriel encontró su punto de partida en los campos de agave, donde todo conecta con la naturaleza y el origen del destilado.
“Donde cada respiro es naturaleza, es agave, es vida.”
Ahí fue donde coincidió con raicilla Xamana, una raicilla orgánica que cuida la tierra y que, gracias a su método de destilación, expresa notas florales muy marcadas. Este destilado se convirtió en el eje del cóctel y en la voz principal del perfil sensorial.
Construcción del sabor con enfoque integral
A partir de la raicilla, el cóctel se fue construyendo capa por capa. Se integró un bitter de apio y un clarificado de jugo verde, elaborado con:
Jugo de piña
Un toque extra de piña (“un ching de piña”)
Esta combinación aporta notas florales y frescas, reforzadas con té verde, que suma profundidad y estructura.
El jarabe de pepino fue elaborado aprovechando semillas, cáscara y pulpa, mientras que el jugo de pepino se trabajó utilizando todo lo que el ingrediente puede aportar.
“Usamos todo lo que nos aporta el pepino y le damos el valor que merece cada ingrediente.”
Balance, acidez y técnica
Para lograr equilibrio, se integró jugo de limón amarillo, aprovechando también sus cáscaras para crear un óleo saccharum, que refuerza las notas florales naturales de la raicilla.
El balance ácido se ajustó con ácido málico, aportando notas de manzana verde que refrescan y alargan el final en boca.
Finalmente, el cóctel fue clarificado mediante el método milk punch, buscando:
Suavizar las notas
Integrar sabores
Lograr un color cristalino
Nada se desperdicia
La decoración mantiene la misma filosofía. Se utilizó un coral de jugo verde, elaborado con la merma de los jugos usados durante la preparación.
“Démosle el valor que merece a cada ingrediente.”
Más que una frase, este principio guía todo el proyecto.
Un proyecto de graduación con identidad
Mayahuel es un ejercicio académico completo que refleja técnica, conciencia y una relación honesta con el origen de los ingredientes. Un cóctel que demuestra que la mixología también puede ser un acto de respeto hacia la tierra y los procesos.
Felicitamos a José Uriel Godínez Ramírez, graduado de la Universidad Mexicana de Mixología, por este gran proyecto y por cerrar su etapa formativa con una propuesta sólida, sensible y con identidad propia.
Que este sea solo el inicio de un camino largo y lleno de grandes creaciones.

