En UMM siempre decimos que la mixología no se aprende solo detrás de la barra, sino entendiendo el porqué de cada decisión. Nogada Cocktail es un gran ejemplo de eso: un proyecto de graduación que refleja técnica, identidad y, sobre todo, una visión clara de hacia dónde quiere ir su creador.
Este cóctel, que obtuvo el primer lugar, fue desarrollado por Alejandro Huerta González como parte de su cierre de formación, integrando todo lo aprendido durante su camino académico.
“Mi principal inspiración, tanto para el cóctel como para el mocktail, fue la cocina mexicana.”
Una idea que nace desde la cocina
Alejandro tiene formación en gastronomía y posteriormente en coctelería y mixología, y eso se nota desde el concepto inicial. Su objetivo siempre ha sido claro:
“Al haber estudiado gastronomía y posteriormente coctelería y mixología, mi objetivo ha sido siempre fusionar ambas disciplinas y llevarlas al máximo nivel.”
A partir de esa idea, decidió representar dos platillos emblemáticos de la gastronomía mexicana, uno salado y uno dulce, llevándolos al lenguaje líquido. En esta ocasión, el foco estuvo en la propuesta salada.
El bacanora como punto de partida
Para el cóctel con alcohol, el destilado elegido fue el bacanora, originario del norte del país, seleccionado por su identidad y carácter ahumado.
“El cóctel corresponde a la propuesta salada, con la intención de dar mayor protagonismo al destilado base.”
Este perfil sirvió como eje para trabajar con chiles poblanos, cocidos de distintas formas e infusionados posteriormente en el destilado, logrando un contraste interesante entre ahumado, vegetal y especiado.
Técnica aplicada con intención
Dentro del desarrollo técnico, Alejandro integró un milk wash elaborado a partir de helado de nuez y especias naturales, técnica vista durante su formación y aplicada aquí con un objetivo claro: suavizar, integrar y dar coherencia al conjunto.
Para el servicio se utilizó la técnica de stir, combinando:
Bacanora infusionado
Tepache natural sobrecargado de especias tradicionalmente usadas en el chile en nogada
Jerez fino, que ayudó a contrastar y armonizar los sabores
Cada elemento fue pensado para que el cóctel se sintiera balanceado y con identidad propia.
Una guarnición que también enseña
La guarnición fue parte fundamental del aprendizaje. Se desarrollaron esferificaciones de granada y de nogada, ambas tratadas y rectificadas cuidadosamente.
“La idea fue resaltar cremosidad, dulzor, acidez y astringencia, y que cada elemento sumara a la experiencia.”
Más que decoración, la guarnición funciona como una extensión del concepto y refuerza la referencia gastronómica.
Un cierre de etapa con identidad
Nogada Cocktail es más que un cóctel ganador. Es un ejercicio académico completo, donde se integran técnica, concepto, ingredientes mexicanos y una narrativa clara.
Representa el cierre de una etapa de formación y el inicio de un camino profesional con bases sólidas, criterio y respeto por nuestras raíces.
Así se ven los proyectos cuando el aprendizaje se toma en serio… y se disfruta en cada sorbo.

