Con una visión profunda sobre el equilibrio y la complejidad en la coctelería, Javier López Romero, estudiante de la Generación 48, se alzó con el 1er lugar gracias a su cóctel Tarasco, una propuesta que celebra la riqueza sensorial de una bebida llevada al siguiente nivel.
Inspirado por las notas dulces, amargas, herbales y las múltiples texturas que pueden convivir en armonía dentro de un solo cóctel, Javier creó una experiencia completa que invita a explorar la profundidad del sabor y la técnica.
“Mi inspiración fue esa complejidad que se le puede llegar a dar a la bebida. Alrededor de mi carrera, eso me ha llamado la atención: cómo puedes llevarlo al siguiente nivel, todo ese equilibrio, al igual que las infinitas texturas que puedes realizar“, compartió Javier al presentar su obra.
Tarasco no solo destaca por su sabor, sino por la madurez conceptual con la que fue construido. Es un cóctel que habla de conocimiento, sensibilidad y una búsqueda constante por la excelencia.
Este reconocimiento es una muestra del talento, la pasión y la evolución profesional de quienes forman parte de la Universidad Mexicana de Mixología, donde cada cóctel cuenta una historia… y cada historia eleva el arte de mezclar.

